11/3/13

Educación infantil, competitividad y fracaso

La "escuela de las prisas" se atasca en primaria. En este artículo se pormenoriza cómo se atasca la educación en España en 4º de educación primaria.
Aun a pesar de los medios invertidos, aun a pesar de los cambios legislativos, aun a pesar de la preocupación de padres, maestros y legisladores algo está fallando.
Más allá de buscar las explicaciones en circunstancias externas a la escuela: familia, influencia de las tecnologías, tv... sería necesario comenzar a plantearse por qué, en general, los niños en 4º de primaria presentan características académicas negativas ampliamente definitorias de su preocupante devenir en el sistema educativo.
Hace unas semanas, en Febrero de 2013, la Comunidad de Madrid ponía en marcha a través de la Inspección Educativa una “evaluación externa” a los alumnos de ¡5 años! “...para ver cómo terminan en infantil porque hemos detectado que hay alumnos que ya saben leer en primaria y otros no”.
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Querría aclarar que no es una evaluación diagnóstica como la que ya conocemos. Al parecer se trata de "sondear" los "conocimientos" de los alumnos de 5 años porque, según los responsables educativos, hay alumnos que saben leer en 1º de primaria y otros que no.
Dejando aparte lo aparentemente absurdo del planteamiento, y dando por supuesto que en la Comunidad de Madrid deben tener el asesoramiento de personal competente en materia educativa, solo nos queda pensar que exista una intención oculta de fomentar la competitividad desde infantil y, por ende, el prematuro fracaso escolar y de autoestima para aquellos niños que todavía no puedan acceder a códigos simbólicos, porque sino no se explican estas preocupaciones en un nivel educativo no obligatorio.

Mientras, muchos colegios PRIVADOS han abandonado, desde hace unos años, la preponderancia  de la enseñanza simbólica sistemática en educación infantil en favor de la estimulación neuromotriz. Algunos ejemplos:


En la Comunidad de Madrid, al parecer, se quieren cargar la enseñanza pública desde la línea base que hace algunos años definía su calidad educativa por excelencia: la educación infantil.
La educación infantil pública, otrora ejemplo de innovación, buenas prácticas educativas y estimulación psicomotriz está cayendo, en general, en las sucesivas trampas y presiones que el sistema: administración, padres y otros profesores le está poniendo, de tal manera que ahora mismo sólo se necesita la puntilla legislativa en forma de presiones y competencia para convertir la educación infantil, hasta ahora reducto de la creatividad y la atención a los ritmos de aprendizaje en una fábrica de fracaso educativo.

Los centros públicos, en los últimos años, siguen una inercia en educación infantil en la que se reduce el trabajo psicomotriz y neuromotriz global, se aumenta la grafomotricidad realizando cada vez más y más fichas como factor productivo, y se anticipa de forma sistemática la lectoescritura trabajando preponderantemente de forma simbólica. Evidentemente, hay excepciones, pero la tendencia general en los últimos años ha sido esta. Otro tema sería responder a la pregunta de por qué se está produciendo esta situación.

Mientras tanto, basándose fundamentalemente en las últimas investigaciones acerca de cómo aprende nuestro cerebro, los colegios privados apuestan por mejorar los procesos neuromotrices de sus alumnos de infantil porque saben que esto mejorará la calidad educativa de los mismos y, desde luego, a medio plazo, el prestigio de sus instituciones, puesto que saben que con una buena prevención neuromotriz se mejoran los resultados académicos . Y todo ello con un coste muy reducido. 
Se realiza una visión de conjunto analizando el coste-beneficio. Está claro que si el alumno no fracasa, el beneficio es más alto.

A la educación pública no se la carga uno solo con recortes. Existen métodos más refinados que son necesarios leer entre líneas.